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JOSÉ RUBIO y JOSÉ MIGUEL CUESTA forman un auténtico tándem de éxito, una receta de escritores enormemente prolíficos que cuentan en su historial con el hito de haber sido finalistas del Premio Planeta 2007 con La ciudad de las puertas de oro y de ganar el Premio Narrativa Ciudad de Torrevieja 2006 con El durmiente, entre otros muchísimos reconocimientos. La fantasía, la historia, la investigación... forman parte de un resultado que ha valido a este equipo de creadores reconocimientos como la reciente notificación, en el IV Premio de Literatura de Terror "Villa de Macarena", de que su obra Eros y Thanatos ha sido recomendada para la publicación, a pesar de no haberse hehco con el premio.
1. Dos escritores, dos mentes creando historias y... cuatro manos a la obra. ¿Cómo funciona vuestro "equipo" a la hora de dar vida a un libro?
En primer lugar, hay que decir que nos conocemos desde E.G.B., hace ya más de treinta años, y siempre hemos tenido gustos muy parecidos, tanto literarios (Poe, Robert Howard, Lovecraft, Bradbury,) como de temas históricos, arqueológicos o esotéricos; en una época (años 70) en la que ya se iniciaba la tendencia llamada después Nueva Era; y, cómo no, la razón por la que nos conocimos: los cómics. A lo largo de los años, hemos mantenido líneas paralelas en este sentido, que nos han permitido compenetrarnos bastante bien. Ya entonces escribíamos a cuatro manos y ganábamos concursos, con obras de las mismas características que las actuales, de corte esotérico, filosófico, histórico y mágico. Nuestro primer cuento ganador fue Ocaso en el tiempo, antítesis divina. Nuestra metodología es más o menos la siguiente: como la mayoría de autores, suponemos, tenemos decenas de ideas acumuladas, proyectos de novelas, cuentos, relatos, esperando todos impacientes que llegue su turno. Según el momento y nuestros intereses, elegimos cuál va a ser la siguiente obra. Dedicamos mucho tiempo a investigar, gastándonos, como confiesa Pérez Reverte, verdaderas fortunas en libros. Mientras leemos, vamos construyendo la escaleta. Cuando tenemos más o menos clara la estructura con sus escenas, secuencias y capítulos, nos dividimos el trabajo. Cada uno elige los que más le gustan y los escribe. Luego ambos nos corregimos lo escrito y vamos unificando los estilos. No cuesta demasiado porque construimos juntos la historia y estamos, por decirlo así, básicamente en la “misma onda”. Lo que creemos interesante comentar es que, en este mundo tan duro y generalmente solitario del escritor, trabajar con un compañero lo hace más llevadero y agradable. Cuando uno decae, el otro lo anima, y viceversa. Los fracasos son menos duros y los éxitos más satisfactorios.
2. ¿Qué os lleva a decir: "Voy a dedicarme a contar, a escribir"?
Es difícil de decir. Lo cierto es que un día, con trece o catorce años, nos pusimos a construir nuestra primera historia: Una puerta a la eternidad, del mismo modo que lo hacemos hoy: uno tiene una idea, el otro otra; al contárnoslas surgen otras ideas, “chispas”, que nos permiten seguir creando. A ambos nos gusta contar historias, crear personajes y darles vida. Nos gusta transmitir una idea o un mensaje a los lectores. Pero, es cierto, intentar ser escritores es un viaje largo y difícil. No es un camino asfaltado que recorrer con un deportivo. Es una ruta que bordea un precipicio y en la que, de cuando en cuando, se desprenden de lo alto rocas de incalculable tonelaje.
3. La publicación de la novela corta El loto tras el muro en la editorial Edebé y haber sido finalistas en el prestigioso Premio Ciudad de Torrevieja, y por dos veces consecutivas en el Felipe Trigo; también ganar algunos concursos como el Domingo Santos y el premio ciudad de Andújar... La fantasía se premia, pero, desde vuestra experiencia, ¿cómo se vive la participación en estos concursos?
Últimamente parece que se ha levantado una polémica alrededor de muchos de ellos. No tenemos muy claro el tema de los concursos y hasta dónde llega esa polémica. Decía un escritor que los concursos de más de doce mil euros son todos un tongo, una forma de hacer publicidad a un autor y una obra particular, decidida de antemano. En el de Ciudad de Torrevieja, donde quedamos finalistas con El durmiente, lo cierto es que sí hubo polémica con el premio, y lo curioso fue que menos de un mes después ya estaba el libro de César Vidal en las librerías. Un poco pronto, diríamos nosotros, sabiendo que los procesos editoriales son muy lentos. Aparte de eso, haya o no tongo, creemos como escritores que es bueno presentarse a concursos y, evidentemente, que existan. En primer lugar, ayuda a motivarte, a ponerte fechas, a no dormirte, etc., y, además, se pueden ganar concursos, digamos, “menores” o quedar finalistas en esos ya “dados”, como nos ha pasado a nosotros, lo que es una forma de darte a conocer. El loto tras el muro, publicado por Edebé, quedó finalista en su prestigioso concurso, y gracias a quedar finalista en Ciudad de Torrevieja, El durmiente se publicó en octubre de 2007. Ganar pequeños concursos también te da algunos ingresos para gastarlos en más documentación, papel o encuadernaciones; y te permite engrosar el currículum.
4. Hablemos ahora de las novelas La Ciudad de las Puertas de Oro y El emperador del sol de medianoche, ¿cómo os decidisteis a escribir sobre la Atlántida?
La Atlántida es una constante en nuestra vida. Ya de críos era tema de murales de colegio y otras historias. Ha convivido con nosotros, sobre todo por el interés especial que nos empuja hacia el esoterismo, en relación con la antigüedad clásica y con civilizaciones desaparecidas. En realidad, aunque La ciudad de las puertas de oro se publicó primero, es El durmiente nuestra primera novela larga con la Atlántida como eje central. La verdad es que en numerosas ocasiones nos decimos que nuestra amistad viene de lejos, de tiempos lejanos en los que paseábamos charlando por los jardines de Poseidonis. Es posible que fuésemos sacerdotes o guerreros atlantes, lo que no sabemos cierto es si pertenecimos a los de la “Faz Oscura” o a los de la “Faz Resplandeciente”. A veces, nos decantamos por ser los primeros y otras por ser los segundos...
5. ¿Os autoembolsáis en el género de la fantasía?
La fantasía es un concepto muy amplio, tanto, que podríamos decir que, en realidad, cualquier novela es producto de la “fantasía”. Nuestras obras son fantásticas, en el sentido usual, porque incorporan elementos de magia y perspectivas de la realidad influenciadas por una cosmogonía esotérica. El público solo tiene a mano algunas de nuestras novelas, El loto tras el muro, La ciudad de las puertas de oro, El emperador del sol de medianoche... La ciudad de las puertas de oro fue publicada por Timunmas y catalogada como fantasía heroica, pero nosotros creemos que, es más que fantasía heroica, es sólo un fragmento de un universo que ira saliendo a la luz poco a poco, como ya también afloró en El emperador del sol de medianoche.
6. ¿Cuáles son vuestras influencias literarias?
Como hemos dicho antes, tanto clásicos de la literatura fantástica: Robert Howard, Lovecraft, Algernoon Blackwood o Poe, Frank Herbert, Ray Bradbury, Dick; como del mundo esotérico: Lobsang Rampa, Blavatsky, Leadbeater, Aivanhov, Cayce.... sin olvidar los cómics, especialmente de Marvel; en nuestro altar particular se encuentran los grandes, Stan Lee y Jack Kirby. Y también estamos muy influenciados por el cine de aventuras y terror, tanto a nivel “ideológico” como visual. Nuestras historias suelen estar presentadas de forma cinematográfica. Cuando a uno le gustan y le influyen los autores y los géneros que hemos detallado, se siente como protector de causas perdidas, como un Robín Hood de los renegados y de los olvidados. Como diría Charles Fort, de los condenados. Condenados, pero no por ello, menos importantes o menos influyentes, lo que pasa es que su influencia se queda en la sombra y muchos de los que se llaman a si mismos “serios” o “adultos” o “coherentes” o “comprometidos” guardan en los rincones de sus pulcros pensamientos a esos monstruos de feria, a esos duendes, espectros, guerreros, hechiceros, salvajes amazonas que seguro, en algún momento, tal vez en muchos momentos, les llenaron sus sueños de ilusiones y aventuras.
7. Historia mágica, historia especulativa, ciencia ficción, space opera, fantasía heroica, fantasía científica. ¿A qué pensáis que se debe tanto intento de "compartimentación" o clasificación literaria?
Bueno, para contestar a eso tendríamos que ponernos filosóficos, o pensar como psicólogos. Querer clasificarlo todo es algo precisamente humano, no tiene mayor misterio, pero que surja ahora tanta literatura de historia mágica, conspiraciones, etc., creemos que es algo cíclico: durante una época interesan los géneros más realistas, el antihéroe, por ejemplo; luego se cambia a lo fantástico, como ocurrió con La guerra de las galaxias; luego interesan los temas psicológicos, etc..
10. ¿Cómo veis el panorama literario en España, tanto en el ámbito de literatura fantástica como en general? En estos momentos parece que sólo existe literatura del género “enigmas y conspiraciones históricas”, iniciado con El código Da Vinci.
Actualmente, si alguien quiere escribir sobre algún elemento histórico mágico, le resultará difícil encontrar un tema original. Los templarios son más conocidos que los futbolistas de élite, no digamos los masones, rosacruces, iluminati y demás grupos. Después están los griales, libros perdidos (perdónanos Lovecraft), mesas de Salomón, biblias, cuadros renacentistas, elíxires, rompecabezas, mapas, tapices, pergaminos olvidados… El que no conspira y no intriga, es que no se entera de nada. Sin duda existe una corriente o moda que, parece, ha iniciado El código Da Vinci, aunque no podemos olvidar que este estilo de novela ya estaba establecido por autores como Katherine Neville en sus famosas obras El ocho y El círculo mágico. Esta literatura bebe directamente de los libros de ensayo que en su momento acercaron estos misterios históricos al público en general. Tenemos que mencionar El retorno de los brujos de Jacques Bergier y Louis Pauwels, y otros autores que les siguieron como Peter Kolosimo, Andrew Tomas o Louis Charpentier, y tal vez, antes que ellos: Charles Fort y su Libro de los condenados. Teníamos grandes campos abonados con las inquietudes de la gente y solo había que esperar a que dieran sus frutos y algún editor los recogiese.?Desde nuestro punto de vista, el ser humano necesita lo numinoso. Sentirse, a veces, rodeado de conspiraciones, otras envuelto en secretos que pueden cambiar su vida o la del mundo; los menos, que las cosas no son como se las mostraron sus padres o en la escuela. Como esta cosecha da buenos frutos, pues a plantar más y más, y al final parece que es la única literatura que se vende, sea o no de calidad, y normalmente en detrimento de otra literatura que en muchos casos sí que la tiene, porque si no es por calidad no se vende, ya que las campañas de marketing no las apoyan, y me refiero a la literatura de fantasía, de terror, de ciencia ficción.
12. Como autores, ¿qué queréis ofrecer a los lectores? Y como lectores, ¿qué os gustaría recibir de los autores?
Esta pregunta nos gusta especialmente porque nosotros estamos consiguiendo, tocamos madera, el sueño de cualquier escritor, o eso creemos, y es que escribimos lo que nos gusta, lo que nos gustaría leer escrito por otro autor. La vida está llena de misterios y la “realidad” cruda y dura no nos aporta casi nada. Creemos que la literatura le permite al hombre no solo evadirse sino también soñar con mundos mágicos. Nosotros utilizamos conceptos y recreamos perspectivas del mundo que solo están a un paso, o eso nos parece, de cruzar de un universo a otro. No pretendemos únicamente entretener, pretendemos mostrar rutas a mundos posibles, que están al alcance de la mano. Creemos en una historia llena de enigmas y magia, en un hombre con potencialidades no exploradas, pero, sobre todo, en un futuro relativamente optimista en el que la magia, el misterio, el terror, la fantasía y sobre todo los sueños, nos acompañen y nos guíen, y se trasmitan de nuestras obras a todos aquellos que nos lean.
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